sábado, 25 de abril de 2009

MEMORIA

En mística luz
parpadean tus viejos horizontes
cuando los días, pasados, lejanos,
se presentan con los tonos violetas del atardecer.

Tienes el sabor del deseo,
y no dejas de perseguirme,
escapo de ti como niña mala,
en confuso llanto,
abriendo los ojos,
respirando hondo,
pero siempre me encuentras
donde ya no estoy

Eres cruel,
llegas a las 7 en punto
y te va a las dos,
a veces regresas a destiempo.

Se que me odias
y yo a ti
Memoria.





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