viernes, 17 de abril de 2009

Inquieto Lanzarote

Estás nervioso,
Lanzarote,
antes del amor.
¿Qué te perturba,
querido?

¿Por qué estás así
cuando el mundo se abre
ante tus labios,
cuando yo te he traído
a mi lecho
para adiestrarme
en tu arte?

¿Qué te inquieta, dios,
cuando para mí
Quitarte la coraza,
es ser tu corazón
y acariciarte fuertemente,
lento en el bronce
de tu pecho,
es el cielo,
Lanzarote?


¿Por qué nervioso,
caballero,
funámbulo de la noche,
plata tersa
en la que se hunde
mi corona,
colgada,
húmeda,
en el fondo del bosque?


Eduardo Martínez-Rico

No hay comentarios:

Publicar un comentario