viernes, 26 de febrero de 2010

DUERO

Extensa arteria
llena de vida,
provocas en la tierra
eterna locura.

Necesita de ti
para resultar productiva
aportando el sustento
al ser humano y la fauna.

Tus aguas serpentean
formando gargantas
abismales, profundas,
hogares de las aves.

Fertilizas los terrenos
gracias a la esencia
que encierran tus entrañas
cuajadas de energía.

Las viñas crecen
a tu vera
entre vistosos balcones
contemplando tu belleza.

Apoteosis de color
protagonizas en las fiestas
donde los habitantes eufóricos
ante el jolgorio nocturno.

Mª LUISA CALVO MARTÍN

jueves, 11 de febrero de 2010

CARNAVAL

Exterioriza la alegría
el ser humano
antes de la Cuaresma
estando disfrazado.

Interpreta un papel
totalmente inusual,
la música resulta
imprescindible, principal.

Bailar y bailar
durante horas
hasta que el cuerpo
no puede más y se agota.

La gastronomía entrelazada
a esta fiesta singular,
dulces propios
de los días de Carnaval.

Ritmo trepidante
durante las 24 horas,
rostros gozosos
cuajados de euforia.

Quedan escasos minutos
para retirar la máscara,
llega la oración, el ayuno,
preámbulo de la Semana Santa.

Mª LUISA CALVO

jueves, 4 de febrero de 2010

AMADA TIERRA

Color verde,
amo este color,
florecimiento y hermosura
donde he nacido yo.

Bosques frondosos
llenos de esplendor,
inducen al visitante
a fotografiar su verdor.

A lo largo de la espesura
pequeños riachuelos
aportando belleza
a este cuadro eterno.

Playas salvajes
entre suaves melodías
de olas acariciando
dulcemente las orillas.

Acantilados escarpados,
hogares para las gaviotas,
revolotean sin cesar
buscando alimento entre las olas.

Continua ida y vuelta
del agua empapando la arena,
tanta relajación me provoca
una admiración inmensa.

Mª LUISA CALVO

martes, 2 de febrero de 2010

Yo te amo

Te amo. No sé si existes, si existes todavía, pero yo te amo. Mirando el cielo en su horizonte en el crepúsculo, los dos solos ante el mar te amo. Imaginándote te quiero más todavía. Inventándote me calientas el corazón hasta hacerle refulgir. Caminando con tu figura, pero ¿existes?, me siento más fuerte, más alto, más nosotros. Oyendo mi música favorita te siento a mi lado, palpitando. Pensando cómo enamorarte, cómo recuperarte, sin saber si existes, si exististe, si existirás, recupero lo mejor de mi ser de niño, ya completamente maduro. Tú me haces hombre, más persona, pero no sé si existes. Lo cierto es que cuando hablo contigo mi corazón se calienta y refulge.


Eduardo Martínez-Rico

(Publicado en el blog "Los días de Ícaro".)