martes, 23 de noviembre de 2010

AL TELEVISOR

Sólo unos privilegiados
te pudieron disfrutar
en tus comienzos
con alegría a desbordar.


La sociedad quedó impactada
ante tu presencia
colocándote en un lugar
lleno de esencia.


Al principio dos canales
sin existir competencia,
ahora una lucha continua
por aumentar la audiencia.


Toda clase de programas
ofreces a los televidentes,
les requieres el mayor tiempo
siendo muy exigente.


En cualquier momento
acaparas la atención,
un silencio absoluto
para ver la función.

Mª LUISA CALVO MARTÍN

domingo, 7 de noviembre de 2010

Mi nombre es Amor





Hay un hilo de lágrima y oro
Que nos separa,
Duquesa.

Oro porque es distante,
Lágrima porque su aroma,
Salado y dulce,
Es cada vez más cercano.

“Prosaico.”

Un hilo,
Mar,
Nos separa,
Lágrima y oro...

“¿Poético?”

He escrito en ese hilo
La historia de tu nombre,
Oh duquesa.

“Qué hermosas son las palabras,
Tu boca,
Cuando no significan nada.

Duque,
De lágrima y oro
Hay un hilo...”

He escrito mi vergüenza,
Mi amor,
Ese hilo...

Duda.

He atado con él las sandalias
De tu hermosura.

“Y declamas...”

Desnuda,
Te he visto desnuda,
Esas sandalias,
El hilo de lágrima y oro.

Colapso.

¡Cuántas injusticias,
cuánta batalla
en ese hilo!

Desbandada.

¿De lágrima y oro?

Ya soy sereno,
Ya en mí soy,
Yo, no tú,
Poder que no es poder,
Libertad.

“Mediocre.”

Sí.
Pero tú no crees,
Alabanza,
En mi palabra,
Color negro,
Beso,
Hasta el fondo
amor.

Tus labios:
“Si, de nuevo amor,
despacio.”

Fuego,
Otra vez fuego.

No crees,
Alabanza,
Hermosa,
Hilo con el que até,
Sandalias de fuego,
Tus cabellos largos,
Hasta los pies llenos.

Decepción...
Tristeza.

Pero no crees,
Te crees diosa,
Diosa,
Y tu nombre
Ha generado tormentas
En los ojos
De los que vieron
Troya.

¿Por qué Troya?
Cualquiera vale para tu nombre,
Yo que te amo.

Troya es demasiado lejos
Para ti,
De lágrima y oro,
Barro de cieno vulgar y acero,
excelso.

Cieno.

Tú que provocaste todas las guerras,
Amánsame en tu recuerdo,
Falso,
Claro
Recuerdo.

Y di mi nombre.

“Por fin Amor.”

Eduardo Martínez-Rico, 2010
De mi libro "El paraíso está en la tierra".

jueves, 4 de noviembre de 2010

A todas las mujeres




A todas las mujeres que aman, que han amado, que quieren amar, que amarán


Roto por ti está el mar, fin de noche, vuelta de espuma, flor de otoño, amor mío de bienaventurado deseo, rosaleda de noche, floto en ti como tú flotas en mí, amor mío, reflejo del crepúsculo, naranja, oscuro, marrón, Rosa sin ti, barco que mueve miasma, querida, fuego, sinsentido, volcán que me atrae, Rosaleda, mi vida, mi dios.


Eduardo Martínez-Rico, 2010

martes, 2 de noviembre de 2010

No hay más camino para verte





No hay más camino para verte que el de amarte. Cuando te escapas fluyes, cuando fluyes te encuentro. Bienaventurada, bienamada, bienhallada la heraldo que te trajo a mi lecho. Canto y bailo por tu amor, bebo por tu olvido, escribo y te recuerdo. Tus cabellos son la brisa que amaneció en mi pecho. Tus ojos no me miran, porque miran a un espejo. Te veo y te deseo, pero también te olvido, fruto de mi huerto. Cuando pasas a mi lecho sabes que te amo. Cuando pestañeo ante tu figura de metal, claveles, sabes que te amo. Pero amo a muchas. Tengo el corazón tan roto que mis pedazos andan repartidos en estrellas, de tus labios, estrellas. Amada es la que es amada, amante es la que ama. Amada y amante, cuando te beso sé que por fin me tengo entero: toda tú, toda yo, nosotros. Todo.

Eduardo Martínez-Rico, 2010
Foto E.M.R.