jueves, 28 de octubre de 2010

Aunque me mates





Oscuros, hombres,
buscan mujeres,
rubias, orondas,
delgadas y bajas y altas.
De hielo van hombres
luchando por tierras
hincando espadas,
soledad del campo…

Espuma, fresa leyenda,
labio de reyerta,
lloras rincones todos.
Eh, amor, aquí
me tienes, flecha
en la brecha,
nube de polvo,
oh, emperador,
para ti.
Aunque luego me mates.

Eduardo Martínez-Rico 2010
Foto de E.M.R.

martes, 26 de octubre de 2010

AMA DE CASA

Trabajo no remunerado
por la sociedad,
desde que te levantas
sin parar de trabajar.


Los hijos absorben
todo tu tiempo ;
en el instante de nacer,
lo primordial : higiene y alimento.


Las labores domésticas
gracias a la tecnología
realizas más fácilmente
durante todo el día.


Cuando crecen los retoños
te provocan el desvelo,
no puedes dormir
pensando en tus polluelos.


En todo momento
pendiente de ellos,
¿ dónde se hallarán ?,
¿ qué estarán haciendo ?

Mª LUISA CALVO MARTÍN

lunes, 25 de octubre de 2010

NO HAY PIEDAD PARA TI





No hay piedad para ti, en ti, que vives en palacios y asolas campos llenos de flores, boomerang de las noches, loca de los retiros, vientre acosador del mal y sus destellos. No hay piedad para ti, en ti, piel de leona leonada, fruto salvaje que mi paladar probó, levísimo puñal con que hieres, quieres, pero no hieres. Yo conjuro a la noche, al océano, sus sirenas, algas y amapolas, a que no podrás conmigo. Mi novia se llama Sabiduría, y poderosa es por cierto, tallada en piedra viva, fuerte amante, inasequible al aburrimiento. Ahí te quedas, fiera, mujer, que otros te coman, mareados de aguantarte, que yo tengo pluma, lápiz, papel y libro con que llenar mi corona, imaginación, mente… Mi corona es mi cerebro, mi cuerpo, todo mi ser, y tú sólo consigues que funcione mejor. Nunca mi espada te clavará la vaina. No tendrás esa suerte, esclava del mal y de tu nombre.

Publicado en el blog "Los días de Ícaro".
Eduardo Martínez Rico, 2010

lunes, 18 de octubre de 2010

DE UN AMIGO A SU AMANTE




He salido de la noche, me he levantado entre el vapor para mirarte; he sido un dios de alas de bronce, todo para olvidarte. Fui pétalo, pluma, armadura, espada, viento del Norte. Fui espíritu, fui amor, mi nombre es Amor. Soy Amor.
Cuando tú me necesitas allá vuelo, por ti. Cuando me odias, me maldigo, cuando me reprendes enciendo mil castillos. Te he amado demasiado, te amo demasiado como para no rechazarte. ¿No ves? ¿Dónde vas? ¿Dónde vas con alguien que da rastros de tinta y mina allá por donde pasa, un hombre que sólo tiene su cuerpo, su mente, su alma. ¿Qué te puede ofrecer esta pluma pobre y ágil que no te den tantos como por allí hay y que tanto te suspiran?
Es mejor pensarlo. ¿Mejor ser amante que amado? Yo te amo, pero ¿tú me amas? ¿No será que te gusto demasiado como para amarme? ¿No será que por ser fruto prohibido me deseas? ¿No será, princesilla, que ves en mí un cuerpo y una lengua ágil, alguien entrenado para el amor y el deseo, el sexo y la lucha cuerpo a cuerpo, y no, mi amor, un hombre, un corazón, sencillo, que sencillamente te ama?
No me maltrates, que soy fuerte, no te rías de mis armas, no pidas lo imposible. Como tú hay muchas que me desean, muchas que me admiran. Las niñas suspiran por verme pasar delante de ellas. Me siguen por la calle. Me maravilla. Las madres me quieren para ellas, para sí mismas, las adolescentes ven en mí al héroe de sus películas. Las jóvenes, las jóvenes madres como tú, me traen y me llevan. No tengas prisa, corazón, no tengas mucha prisa, tenla muchísima, que ya me voy, que ya me vuelvo, que ya regreso, para partir, para llegar a otro puerto.

Eduardo Martínez-Rico, 2010
Foto E.M.R.

jueves, 14 de octubre de 2010

DOS DEDOS





Torre blanca
mueve, corre ficha.
Torre delgada,
ágil,
atraviesa el tablero.
Brilla los cuadros
blancos y negros,
en el espejo de acero…
Tu melena
nace del horizonte.
Caballo mueve,
caballo come alfil.
Dama recorre
transversal
del tablero.
Dama blanca
brilla blanco.
Dama negra
resplandece mate.
Rey blanco,
desguarnecido,
corona de plata.
Rey negro,
protegido,
corona de encina,
negro, mate.
Ni victoria
ni derrota,
el tedio barre
el tablero.
Seis horas de movimientos,
ni copas ni sotas.
Los hombres, jugadores,
unísono, tiran
sus reyes,
dedos índices.
Fin de partida.
Para vencer
no hace falta
ni ganar,
ni jugar.


Eduardo Martínez-Rico, 2010
Foto de E.M.R.

domingo, 10 de octubre de 2010

DE CERA REINA




He vuelto de la noche a ninguna parte para hablarte, para rezarte, para amarte, figura de cera, diosa de las cosas, pequeñas, muy pequeñas, de mi hogar.
He vuelto, sembrando, en un cauce de espliego, heno y trigo, rodando por los ríos.
He soñado, oh, figura, la lluvia dorada del otoño, la bruma que ceja en la noche, sólo por ti, amor de cera.
Pido tu sonrisa, noches de lluvia, tu benefactora cosecha, ahora que me voy, monte de luna llena, cera, figura de cera, mi princesa oro, en la tarde muerta, a la madrugada de encinas, una sonrisa para mí y una canción para ti.
Mi canción es pobre, pero tú eres grande. Protégenos, reina de cera.

Eduardo Martínez-Rico (2010)
Foto E.M.R.

viernes, 1 de octubre de 2010

PUNTO POR PUNTO




Punto por punto
llevo cuenta
del rosario
de tus pecados.
Punto por punto
en historias
de flecos vacíos,
crecen toda la noche
en ti.
Punto por punto
he paladeado
los frutos
de tu vida,
mi vida,
persiguiéndote
sin hacerlo,
porque ¿a qué
perseguir un velo?
Día a día te llamé, día
a día, te escribí.
Fui hilo
de cometa
en tus dedos.

Que ya no soy
hilo, mi amor:
que ya no soy
cometa, mi amor.
Ahora soy pájaro
Y pez, pez y anfibio.
ya vuelo muy alto
para tu vuelo,
muy profundo,
humilde, para tu aire.
me perdiste,
mi amor.
Si me necesitas
siempre estaré a tu lado,
pero para nada más.
Flota en el verso
que no me diste,
que no te di,
flota en el polvo
que tanto
deseaste, mi amor.
Piensa cuánto te deseé,
y cuánto te ignoro…
Aunque, al principio,
Me cueste,
tú que eres hoja
de tabaco, vil,
peligrosa.
Punto a punto,
desabrocho el carné
de la locura.
Sin mí irás lejos,
pero irás sin mí.
Adiós, gatita,
adiós, que soy león,
tigre y jaguar,
águila,
pececillo de los estanques,
gris azulado, metal.
Adiós mi niña,
punto por punto
te olvido, ya.


Eduardo Martínez-Rico, 2010
Foto de E.M.R.