sábado, 27 de marzo de 2010

Un beso, mami

Un beso, mami,
te quiero,
no siempre soy justo
contigo,
pero te quiero tanto.
Un beso, mami,
sé que me quieres,
aunque no siempre
te trato bien,
un beso, mami.
Un beso mami,
cuando todo lo pierda
no sé qué tendré,
pero a ti te tendré.
Un beso, mami,
cuando todo se acabe,
estarás conmigo,
eso lo sé.
Un beso, mami.
Un gran beso,
mami,
no siempre soy bueno
contigo,
y sé que te enfadas
conmigo,
que me querrías distinto,
pero… un beso, mami.
Ahora que te tengo,
ahora que estás,
quiero amarte, valorarte,
como el primer milagro,
tesoro, paraíso,
que vio mi vida
al nacer.
Un beso, mami.
Mis días vienen
de tus días,
son flores, plantas
hermosas plantadas
en tus manos, ojos,
tu corazón.
Un beso, mami.
Me querrías distinto,
más humilde,
menos chulo,
más práctico,
más normal,
más como no soy,
un beso, mami,
pero sé que me amas,
que soy tu hijo,
que algo muy fuerte
quiso unirnos.
Moriré y morirás
pero hoy quiero
disfrutar a tope
de ti
y decirte
cuánto te quiero, mami,
cuánto te agradezco.
Un beso, mami,
por todo.


Eduardo Martínez-Rico

miércoles, 17 de marzo de 2010

FALLAS

Durante el año entero
como los carnavales
trabajando a destajo
con todo detalle.

Te quedas alucinado
ante tal portento,
cartón, madera y látex
casi en movimiento.

Sarcasmo político,
ironía con humor,
manos prodigiosas
para lograr emoción.

Torrijas, buñuelos
bullen por las calles
amenizando la fiesta
entre típicos trajes.

La música alegra
este acontecimiento,
olor a pólvora
en el aire y en el suelo.

Castillos gigantes
de fuegos artificiales
abren paso a la “ cremà ”
de las figuras monumentales.

En una noche especial
arden como las teas,
contempladas por multitudes
estas obras maestras.

Miles de flashes
reciben por la noche,
una vez consumidas
sólo quedan cenizas a derroche.

Mª LUISA CALVO MARTÍN

jueves, 11 de marzo de 2010

Universo

Cada noche nazco para ti, cada día sufro por ti. Siempre te amo, lucho y muero por ti. Te pienso, te imagino, te protejo. Mi mirada es tu capa, mis brazos tu cintura, mis oídos tu refugio. Cuando te tengo no te tengo, porque no se puede tener lo que es de uno, lo que es uno. Cuando te olvido no puedo olvidar, desnudo en tu vientre, fijos mis ojos en un lugar que no es de nadie, sólo de los dos. Cada noche nazco para ti para adorarte y que me adores, dioses de barro, carne y hueso, divinos y carnales, que encontraron su destino y en él se fundieron.


Eduardo Martínez-Rico

AL ÓSCAR

Deseada estatuilla
cada año
donde los cineastas
lanzan sus gritos
ya ensayados.

Los artistas al recibirte
se sienten estrellas
como si el escenario
brillara con sutileza.

Te besan, te adoran,
eres lo soñado
después de duros meses
o incluso una vida de trabajo.

Algunos te consiguen
de forma meteórica ;
en cambio, otros
nunca te logran.

La emoción les embarga
ante tu presencia,
la voz quebrada
y los nervios entran en escena.

Una alfombra roja
recibe a los asistentes
con sus mejores galas
sonriendo a la gente.
Mª LUISA CALVO MARTÍN

miércoles, 3 de marzo de 2010

EL RECREO

Llega la hora
de salir al patio,
los niños se acercan
a la salida presurosos.

Conocen cada brizna
de hierba y cada florecilla
dispuestas a dejarse arrancar
por sus pequeñas manos.

Impacientes en busca
del único columpio,
todos quieren ser
los primeros en montar.

Otros se encaminan
al revés hacia el tobogán
subiendo por lo complicado
en vez de las simples escaleras.

Algunos imitan
a sus héroes televisivos
encaramados a las cuerdas
como arañas humanas.

Movimientos de lucha
intentando ganar
en una batalla imaginaria
donde los compañeros son enemigos.

Acaba el tiempo,
se colocan en las filas
mientras los despistados
necesitan saborear
el último instante.
Mª LUISA CALVO MARTÍN