viernes, 24 de julio de 2009

Pipo

Como estamos de vacaciones y la mente se siente distendida, les voy a contar como es mi gato, en forma de poesía.

Pipo es como una promesa
un capullo del rosal,
un miedo que tierno aflora
y unos ojos:
Verdes como el olivar.

Una caricia dormida
un color sin precisar,
con orejas puntiagudas
un oído:
Del otro lado del mar.

Una mirada felina
y una carita de miau,
bigotitos largos, largos
que ya empiezan:
A dejarse acariciar.

Asi es Pipo, mi gato
un personaje tal cual,
en mi casa y con mi gente
te llama:
Y empieza a querer jugar.

Lía

El internet que tengo aquí en mi pueblo, es de aquella manera. Ustedes perdonen la presentación. Léanla de igual manera.

jueves, 9 de julio de 2009

El anillo

Tengo tu eco
En mi garganta,
La palabra
Del desierto,
El fin último
De nuestro amor.

Arrastro el eco
Que me dio la vida,
Mustio, helado,
Sin pétalos
Ni sonrisa.

Beso este sonido
Todo el día,
Y lo inflo
De amor
En mis crepúsculos.

Te fuiste,
De espaldas,
Para ponerme
De rodillas,
Pero yo continué
El camino.
Tu palabra
Vendrá conmigo
Siempre,
Como un anillo
De pobre
Y leal
Metal.


Eduardo Martínez-Rico

miércoles, 8 de julio de 2009

NOCHES DE LUNA LLENA


Las noches de luna llena,

son sueños ligeros de ropa,

verdades fundidas con dudas,

reflejos de plata en los lagos

que ojos, ávidos de roces,

le roban a la certidumbre.

En noches de luna llena,

pueden los cuentos creerse,

los besos esclavos, fugarse,

caricias fugaces posarse

sobre las pieles que adsorben

brillo alado y ceniciento.

Son noches de luna llena,

las que se adornan con versos,

las que evitan pronunciarse

sobre la culpa y el miedo

junto a hogueras deseosas

de almas nuevas, redimidas.

Yo canto a la luna llena

y bebo la luz uniforme,

tiendo mi cuerpo en la piedra

bajo su cara de incienso,

mientras sonríe y contesta

mis preguntas, silenciosa.


La inminencia en luna llena,
sabe a conjuro y distancia,
a ritos celestes sin nombre,
a mares con nombre, sin agua,
a gris persistencia encelada
en danza presente, infinita.
No debe la luna llena,
ser responsable de nada,
ni el odio, el amor o los celos,
darle vida o sentimiento,
a su girar rutinario,
no vaya a ser que nos piense.
No debe la luna llena,
hacer caso a tanto humano,
ni abandonar las mareas,
sólo ser mito y roquedo
gravitando exactamente
por las órbitas precisas.
Las noches de luna llena,
de expectación contenida,
pueden también disiparse
si se agitan demasiado.
Bueno es contar con la aurora
que las rinda y las despierte.

Norberto García Hernanz (06/06/09)

viernes, 3 de julio de 2009

La Amistad

la amistad es una flor
que nace en tu pensamiento,
es un clavel florido
que reluce:
Y colorea al sentimiento.
Es una barca en el agua
que rema a favor del viento,
una sonrisa mojada
que sonríe:
Siempre que tú estés contento.
Es una emoción dispuesta
para usar cada momento,
una flor que nace y crece
sin saber:
Lo mucho que está creciendo.
Y por ser, sería mil cosas
mil y tres mil por ciento,
eso que nunca se supo
y que salió:
Del hondo del sentimiento.
Lía