martes, 2 de febrero de 2010

Yo te amo

Te amo. No sé si existes, si existes todavía, pero yo te amo. Mirando el cielo en su horizonte en el crepúsculo, los dos solos ante el mar te amo. Imaginándote te quiero más todavía. Inventándote me calientas el corazón hasta hacerle refulgir. Caminando con tu figura, pero ¿existes?, me siento más fuerte, más alto, más nosotros. Oyendo mi música favorita te siento a mi lado, palpitando. Pensando cómo enamorarte, cómo recuperarte, sin saber si existes, si exististe, si existirás, recupero lo mejor de mi ser de niño, ya completamente maduro. Tú me haces hombre, más persona, pero no sé si existes. Lo cierto es que cuando hablo contigo mi corazón se calienta y refulge.


Eduardo Martínez-Rico

(Publicado en el blog "Los días de Ícaro".)

2 comentarios:

  1. Hermoso poema!..
    Siento mi alma revolotear y me descubro en este instante deseando que esas palabras fueran dedicadas a mi!..

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  2. A veces pienso que las personas que inspiran los poemas, la literatura, no son dignas de ella, o no siempre lo son. Pero eso nos pasa a todos; no siempre somos dignos, ni siquiera de nosotros mismos. Lo bueno del amor, correspondido o no, para los escritores, es que engendra literatura amorosa, de primera mano. Cuando escribo enamorado me curo del amor, me arranco una a una las espinas del amor y queda blanco, puro y brillante como el primer día. El amor siempre ha creado arte. Un escritor debería convertir cualquier material en algo noble. Gracias con tanto tiempo de retraso, hada. Creo en las hadas porque he conocido a alguna.

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